La carne, la huerta y los quesos, productos regionales más apreciados en el exterior

Tanto la producción cárnica como la de frutas, hortalizas y verduras aportaron casi 400 millones de euros por su comercio con terceros países. Los lácteos, con el queso, vendieron 260 millones

Los productos cárnicos aportaron más de 395 millones de euros a las actividades exportadoras de Casti­lla-La Mancha. Este conjunto de ac­tividades, ligadas a las explotaciones porcinas y vacunas fundamental­mente, representa, después de las bebidas (el vino) el mayor segmemo agroalimentario según el montante ingresado por su comercio con ter­ceros países. La producción de car­ne representa una posibilidad eco­nómica clave en la economía de la meseta sur, con una importante cuota tanto en el mercado interior como en el exterior. Los derivados del cerdo, la ternera y el cordero. ade­más de los productos de ave, forman parte de este apartado.

La huerta de Castilla-La Mancha sumó otros 395 millones de euros para las cuentas de la región en su relación con el exterior. Las frutas, hortalizas y legumbres que germi­nan en el extenso territorio de la co­munidad autónoma tienen como referencias más destacadas a cebo­llas, ajos, tomates, lechugas y frutas de verano. Los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación correspondientes a 2017 confirman cómo los cultivos en la región son fuente de ingresos y trabajo en el sec­tor primario regional. La huerta ocu­pa una extensión de 51.967 hectá­reas en Castilla-La Mancha. El terri­torio destinado a la producción de hortalizas representa casi la séptima parte del total nacional (387.895 hec­táreas). La región es la tercera comu­nidad, por detrás de Andalucía (129.853 hectáreas) y Murcia (54.689 hectáreas), que más espacio emplea para la plantación de estos alimen­tos.

Respecto el capítulo de grasas y aceites, las empresas regionales de­dicadas a este sector agregaron más de 200 millones en ventas destina­das a las exportación. Aunque la es­tadística del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo no desagrega en función del producto concreto, el aceite de oliva se intuye como el principal receptor de las compras ajenas. El oro líquido que se produ­ce en el territorio de la autonomía, especialmente en las provincias de Toledo y Ciudad ReaL es valorado en el extranjero por sus excelentes ca­racterísticas organolépticas. Existe además, una notable producción de aceite de girasol y de otros aceites y grasas de diferentes orígenes.

Los lácteos y huevos aportaron más de 258 millones a la contabili­dad regional exterior: Los quesos son una de las señas de identidad de la región más allá de los límites de Es­paña. Los elaborados con leche de oveja son los más tradicionales y ori­gen de la Denominación de Origen Queso Manchego, aunque también tienen tirón internacional aquellos productos fermentados con leches de vaca o cabra, induso los que mezclan las tres leches. La producción láctea es especialrnente importante en el entorno de Talavera de la Rei­na. Los millones de litros que se pro­ducen en toda la comunidad se em­plean para el consumo directo del líquido o para la elaboración, además de quesos, de yogures. Además, las explotaciones aviarias tienen una fuerte implantación en la autono­mía, siendo notable tanto el aprove­chamiento cárnico como la produc­ción de huevos.

Los preparados alimenticios su­maron 140 millones. El apartado que engloba al azúcar, el café y el cacao agregó 44 millones. Asimismo, y pe­se a tratarse de una región sin costa y, por tanto, sin salida al mar, los pro­ductos pesqueros aportaron más de 33 millones de euros por ventas al extranjero. El sector conservero y las piscifactorias propiciaron el nego­cio.

Los cereales representaron ape­nas cinco millones de euros por su venta. Aunque se trata de un cultivo tradicional en buena parte del terri­torio, tiende a remplazarse por otros de mayor rentabilidad y más fácil co­mercialización. Los piensos para consumo animal, por su parte, nu­trieron con más de 19 millones las cuentas de la región con terceros
países.

Las semillas apenas llegaron al medio millón de euros, mientras que por las ventas de tabaco, anta­ño habitual en puntos concretos de la región, se comerció con el exte­rior por valor de poco más de 89.000 euros.